Cuando un cliente se entusiasma con un proyecto pero no logra reunir el pie completo, la operación queda en pausa. El bono pie existe justamente para resolver ese cuello de botella: la inmobiliaria aporta una parte del pie y el cliente puede reservar hoy en vez de seguir ahorrando durante meses.
Qué es exactamente un bono pie
Es un descuento que la inmobiliaria aplica sobre el pie de la propiedad, no sobre el precio de lista. En la práctica, reduce el monto que el comprador necesita desembolsar al momento de la reserva y la promesa. Para el cliente, la diferencia entre un bono pie de 0% y uno de 20% puede ser la diferencia entre comprar este mes o no comprar.
En el showroom de Brouk cada unidad muestra su bono pie vigente junto al resto de las condiciones comerciales, así que no tienes que perseguir a la inmobiliaria para saber con qué estás trabajando.
Cómo presentarlo sin que suene a letra chica
El error más común es mencionarlo al final, como un extra. Preséntalo temprano y en concreto: cuánto baja el pie en pesos, qué plazo tiene y qué condiciones aplican. Un cliente que entiende el número exacto que necesita reunir avanza mucho más rápido que uno que recibe un porcentaje abstracto.
Cierra siempre confirmando la vigencia. Los bonos cambian, y prometer una condición que ya venció es la forma más rápida de perder la confianza que tanto te costó construir.
